¡HONOR Y GLORIA AL CAMARADA ARISTÓBULO! ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
Ruben Hernandez Salazar
28-04-21
¡HONOR Y GLORIA AL CAMARADA ARISTÓBULO! ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
Ruben Hernandez Salazar
28-04-21
El próximo sábado 31 de marzo, se cumplen 40 años de la caída en combate del Comandante Guerrillero Américo Silva, insigne revolucionario venezolano, nacido en el estado Monagas el 16 de marzo de 1933, y quien consagró su vida a las luchas a favor del socialismo y en contra del imperialismo.Madre y padre, activista social, revolucionaria, maestra de vida, abuela, sembradas en nuestras almas queda tu incansable búsqueda por la verdad, la justicia y el amor indoblegable.
Sirva tu ejemplo de mujer indispensable a las revoluciones del mundo.
.“La diseminación de noticias y opiniones se ha convertido en una rama de los grandes negocios y, como los demás grandes negocios, ha avanzado a la etapa oligopolista. Como tal, se ha convertido en el casi monopolio de un puñado de grandes empresas… Pero, la diseminación de noticias y opiniones no es un proceso productivo ordinario. Está íntimamente ligado a la existencia de la democracia efectiva… Existe un límite a la monopolización de la opinión que la democracia no puede rebasar y seguir siendo efectiva –y ésta será, por supuesto, la tendencia política a favor del gran capital–, entonces es casi imposible que el pueblo haga una elección racional. Estas cuestiones, y no tanto las formas constitucionales, serán las que realmente importen en las luchas políticas de la segunda mitad del siglo”.
Esto fue publicado en 1954 por el socialista británico John Strachey, en su libro El capitalismo contemporáneo. Ha pasado más de medio siglo, pero su pensamiento sigue plenamente vigente hoy, cuando –parodiando al Manifiesto comunista de 1848 un nuevo fantasma recorre el mundo, y esta vez es el fantasma de la crisis final del capitalismo, la gran crisis terminal, global, mundial…
También precisamente hoy, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) es una organización de Estados Unidos que reúne a los grandes dueños de periódicos de ese país y de América Latina. En la práctica, la SIP opera como brazo periodístico del gobierno estadounidense en la región interamericana, como un complemento imperial facilitador de las políticas regionales del departamento de Estado y del Pentágono. Los grandes dueños estadounidenses de periódicos manejan a la SIP con una visión del mundo que coincide con la óptica del poder imperial de Washington, arrastrando consigo a la comparsa de las oligarquías propietarias de periódicos de América Latina.
El periodismo escrito representado por la SIP se ha hecho llamar habilidosamente “cuarto poder”. También ha teorizado sobre una pretendida imparcialidad, aderezada con otro mito: la doctrina supuestamente científica de una inexistente “objetividad”.
Con estas enseñanzas del periodismo estadounidense, más la manida “pirámide invertida”, se han formado generaciones de periodistas latinoamericanos, moldeados en la teoría del engaño al prójimo. Con el transcurso de los años se han convertido en expertos practicantes de la auto-censura e intérpretes de los deseos de sus jefes de redacción, que por su parte conocen al dedillo los deseos más profundos de sus patrones, los dueños de los diarios. En la región abundan los maestros en ocultar noticias o en tergiversarlas dándoles una aparente de imparcialidad, tal como la cadena de noticias CNN le saca brillo a sus informes sesgados, inconexos, a veces sin sentido, pero recargados de intencionalidad política des-informadora.
La teoría y práctica del engaño pretenden hacer creer a los lectores que los propietarios de periódicos son también los dueños de la verdad. Se atribuyen facultades de superioridad sobre la sociedad que nadie nunca les otorgó y actúan como si hubieran sido elegidos para formar parte del Estado según el concepto de separación de poderes. Los ciudadanos de la región mal que bien eligen a sus presidentes, legisladores y muchas veces éstos designan a los jueces. Desde la Revolución Francesa, así se conforman los poderes clásicos del estado burgués: ejecutivo, legislativo y judicial. Pero nadie puede elegir a los diarios que desearía leer y menos, los contenidos que le gustaría conocer. La noticia, a menudo tergiversada y maliciosamente comentada, se impone con la fuerza que sólo la riqueza de sus dueños otorga a la tinta y al papel.
Al fin de cuentas, los diarios estadounidenses que manejan a la SIP con la aquiescencia de los dueños de periódicos latinoamericanos no son más que otra expresión ideológica del poder imperial y de la fuerza totalitaria del dinero. Nadie elige a este poder virtual que cada día se esmera en torcer la realidad, decidiendo qué es o no es “noticia” y tergiversando los acontecimientos inconvenientes para el imperio y las clases dominantes de los países sometidos. Los amos de la prensa tienen también la prerrogativa de establecer cuáles hechos deben ocultarse al conocimiento de los lectores, para manipular mejor las opiniones políticas de los ciudadanos, y sin olvidarse de entregar cotidianamente una orientación de coyuntura a las clases política y propietaria que detentan todos los poderes reales en la región, desde el poder político y militar del Estado al poder económico.
Y no es casual que en las páginas editoriales y des-informativas de los grandes rotativos estadounidenses y latinoamericanos aparezcan como malvados los gobiernos de los países cuyos pueblos decidieron desobedecer al imperio, en una rebeldía que presenta diversos matices, que van desde la insumisión de Cuba y Venezuela, al desacato de Bolivia, Nicaragua y Ecuador, más la trasgresión de Argentina, Brasil, Panamá y de otros países con sus propios matices.
En definitiva, los poderes que someten a nuestros pueblos tienen a un importante aliado en todos los grandes medios de comunicación –escritos y audio-visuales– y, en general, en la llamada industria del “entretenimiento”. Este súper poder ideológico abarca todo el periodismo contemporáneo, los diarios, la radio, la televisión, los contenidos de la televisión por cable, el cine, la lectura, el mundo editorial, los clubes e incluso los estadios deportivos y prácticamente todo lo que esos mismos medios denominan “la cultura” de nuestro mundo. Dicho claramente, este factor mediático informativo forma parte de los poderes que, de hecho y no por derecho, nos someten como pueblos.
Mientras los poderes económicos y geopolíticos extraen nuestros recursos naturales, junto con la fuerza de trabajo de nuestra mano de obra, y sin permitirnos agregarle valor en casa a nuestras materias primas –como sería por ejemplo refinar el cobre y el petróleo, para convertirlos en cables eléctricos, gasolina u otros productos terminados–, la industria de los grandes medios de comunicación lava el cerebro de nuestros conciudadanos para convencerlos de que viven en el mejor de los mundos posibles, en una realidad que no admite cambios, con una “democracia electoral representativa” que es sinónimo de libertad de mercado, de la supuesta libertad política y de una mítica “libertad de información”, que más bien es el derecho a la libertad de empresa que se adjudica a sí mismos, y de manera excluyente, los miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Pero esta organización de los dueños de grandes periódicos de la región latinoamericana es apenas la punta de un gigantesco iceberg, un gran témpano que apenas asoma su nariz sobre la superficie, ocultando por debajo una compleja estructura de poder mediático totalitario que controla absolutamente todo lo que el ciudadano debe conocer –e ignorar– a fin de manipular su voluntad y eliminar su capacidad de pensar.
A diferencia de los glaciares que están derritiéndose por doquier, este témpano cada vez se hace más sólido y la concentración de la propiedad de los medios reviste características alarmantes en todos los países, incluso en las naciones desarrolladas. Así como en algunas repúblicas el comercio minorista terminó en poder de un solo monopolio o un duopolio –como ocurre, por ejemplo, en Chile– con dos grandes cadenas nacionales de automercados, al mismo tiempo existen sólo dos mega empresas operando como duopolio de la prensa escrita, con los diarios El Mercurio y La Tercera a la cabeza de una veintena de publicaciones, entre periódicos y revistas. Y ésta es una realidad que se repite en nuestra región, donde –a manera de ejemplo– un ciudadano de Estados Unidos nacido en México, de nombre Angel Remigio González, es el propietario de todos los canales de televisión abierta –cuatro– que existen en Guatemala, de dos canales de TV abierta en Chile, de otra televisora abierta en Argentina y en total posee una treintena de estaciones de TV en América Latina.
Esta concentración de la propiedad mediática es un atentado a las libertades de expresión, de opinión e información, a la vez que crea mayor desempleo entre los periodistas. Estamos frente a un problema que no sólo atañe a quienes trabajan en los medios, sino a toda la sociedad, es decir, al ciudadano. Y es un problema que concierne a la libertad.
¿Quién es quién en la SIP?
Un vistazo a las autoridades de la SIP aclara mejor quien es quién en esa organización y qué intereses representa cada personaje. Según la información corporativa de la propia entidad, la dirección de la organización está a cargo de cinco propietarios de periódicos de EEUU, más un dueño de diarios colombiano que se desempeña como primer vicepresidente y un empleado chileno que actúa como director ejecutivo, para conformar un equipo directivo de 7 personas. La plana mayor de esta dirigencia empresarial la encabeza el presidente honorario vitalicio Scott C. Schurz, del Herald-Times Bloomington, Indiana; seguido del presidente propiamente tal, Earl Maucker, del Sun-Sentinel, de Fort Lauderdale, Florida; y secundado por el primer vicepresidente, Enrique Santos Calderón, de El Tiempo de Bogotá, Colombia; el segundo vicepresidente, William E. Casey, del Down Jones & Co. New York; el tesorero Milton Coleman, de The Washington Post; la secretaria Elizabeth Ballantine, de The Durango Herald, de Durango, Colorado; y el director ejecutivo, Julio E. Muñoz, de nacionalidad chilena.
Mr. Scott C. Schurz, “presidente honorario vitalicio” –y ése es su “democrático” título oficial: presidente honorario vitalicio– representa al consorcio Schurz Communications Inc., de Indiana, que publica 13 diarios como el Herald-Times de Bloomington y siete semanarios que suman una circulación combinada de 225.000 ejemplares, más nueve estaciones de televisión y trece estaciones de radio, pero además opera otras tres que no son suyas. El holding familiar de Mr. Scott C. Schurz, posee también dos compañías de cable, un directorio telefónico y una compañía impresora, todos estos negocios con presencia físico-geográfica en Indiana, Kentucky, Maryland, Pennsylvania, California, Florida, Missouri, Michigan, Georgia, Dakota del Sur, Kansas y Virginia.
Earl Maucker, el presidente de la SIP es el director del Sun-Sentinel de Fort Lauderdale, un periódico local de 170 páginas de avisos e información considerado el más grande del sur de Florida que se distribuye gratis en muchas localidades del estado. Pero este diario es apenas la nariz de un vasto imperio mediático estadounidense que posee periódicos como el Chicago Tribune, Los Angeles Times, Baltimore Sun, Daily Press (en Virginia), Hartford Courant (en Connecticut), The Virginia Gazette, Orlando Sentinel, The Morning Call (en Pennsylvania), Newsday (en Newport News, Virginia) y AM New York, entre otros. Todos estos medios de papel poseen versión electrónica y la mayoría patrocina localmente otros servicios informativos, como ocurre en Chicago con Triblocal, Metromix.com, Chicagosports.com, ChicagoLive, Chicago Magazine, Hoy Chicago, RedEye, CLTV, WGN-TV y WGN-AM. El Sun Sentinel patrocina, además, publicaciones para educación técnica, comunitaria y de adultos como Broward Educator, la revista News in Education y otros medios locales del sur de Florida como El Sentinel, City & Shore Magazine, Forum Publishing Group, Inc., South Florida Parenting, South Florida Teenlink, TCPalm.com, CW South Florida, la estación digital de radio y televisión WXEL y WPTV Nuevo Canal 5. Y también son propietarios del equipo de béisbol Chicago White Socks, o Medias Blancas de Chicago.
Enrique Santos Calderón, el primer vicepresidente, de la familia propietaria del diario El Tiempo, de Bogotá, es el único latinoamericano que aparece en la plana mayor de las autoridades de la SIP. La familia Calderón Santos controla el principal diario colombiano, y el único de circulación nacional, a través de la propiedad mayoritaria en el grupo periodístico CEET (Casa Editorial El Tiempo). Dos miembros de esta distinguida familia de la oligarquía bogotana forman parte del gobierno de Alvaro Uribe Vélez: Francisco “Pacho” Santos Calderón, como vicepresidente, y su primo Juan Manuel Santos Calderón, ministro de la Defensa, quien últimamente se ha hecho célebre al instituir la recompensa por asesinato de jefes guerrilleros, al más puro estilo del “american far West”. Juan Lozano Ramírez, un tercer copropietario del diario, fue incorporado al gobierno de Uribe como ministro de Ambiente y Vivienda. Todos estos dirigentes políticos han sido señalados como organizadores, financistas y encubridores –en distinto grado– de las fuerzas paramilitares creadas por el gobierno y el ejército para enfrentar a las guerrillas.
El Tiempo también es especialista en montar mentiras. El 17 de marzo publicó una foto del asesinado comandante de las FARC Raúl Reyes acompañado del ministro del Interior de Ecuador Gustavo Larrea. Así, con la ayuda del fotoshop y de las computadoras que resistieron el bombardeo que mató a Reyes y a una veintena de personas.
Camaradas, amigos y amigas:
Reciban un fraternal abrazo de todos los integrantes de la Fundación Américo Silva. En esta oportunidad queremos comunicarles que actualmente estamos haciendo investigaciones históricas de algunos aspectos relacionados con la lucha revolucionaria de Venezuela en las décadas de los 60, 70, 80 y 90. , del siglo pasado. Tarea en la cual les invitamos a participar por ser ustedes revolucionarios de vieja data y protagonistas o conocedores de algunos hechos de esa etapa histórica.
Para este trabajo, además, estamos contactando a cuantas personas puedan suministrar datos a través de sus testimonios, así como facilitar copias de documentos, grabaciones, fotografías u otros materiales que sirvan de soporte al trabajo de investigación, para la elaboración de impresos y audiovisuales, que serán difundidos a través de la página web de la Fundación Américo Silva y cualquier otro medio posible.
El trabajo que hoy nos ocupa y que comprende aspectos biográficos de revolucionarios y revolucionarias y narraciones de hechos, reflexiones, opiniones, etc., lo hemos venido desarrollando desde hace tiempo, con toda la rigurosidad del procesamiento de la información que hemos logrado recabar; pero aún se necesitan más datos y mayor participación colectiva. Estamos seguros, que entre todos podemos hacer un modesto pero valioso trabajo sobre aquella etapa del movimiento revolucionario venezolano, sus planteamientos políticos e ideológicos de esencia marxista leninista y todo lo que encerró aquel proceso de lucha librada en nuestro país por el Socialismo como sistema de igualdad y justicia social; las luchas libradas contra el imperialismo norteamericano, contra el capitalismo y sus aliados terratenientes y las luchas por la defensa de los derechos humanos y las libertades democráticas.
Período este, en el cual, el pueblo venezolano comenzó a conocer con gran acierto que el camino de la revolución socialista era y sigue siendo la vía a seguir por los grandes conglomerados humanos segregados y que buscan la igualdad social. Vía asumida y recorrida por cientos de hombres y mujeres quienes dejaron sus vidas, como todos sabemos, tanto en el combate guerrillero como en los centros de tortura o en los enfrentamientos carcelarios y de calles desde las fábricas, liceos y universidades del país. Ellos fueron pioneros de nuevos paradigmas y son mártires, héroes y heroínas de la revolución venezolana y latinoamericana. Ellas y ellos hicieron un pedazo de esa historia a la cual nos referimos. Proceso en el cual estuvimos involucrados y nos marca el compromiso de dar nuestra contribución a fin de permanecerlo vivo en la memoria futura.
Hoy, al paso del tiempo, sabemos lo valioso de nuestros testimonios, por intrascendentes que nos hayan parecido en aquellos tiempos. Con la sumatoria de datos aportados por muchos, creemos, se podrá armar parte de la historia del movimiento revolucionario venezolano y escribir aspectos de las historias de vida de aquellos hombres y mujeres. Hay quienes que tienen memoria de elefante y se acuerdan de muchas cosas con facilidad, otros tienen que hacer grandes esfuerzos para revivir hechos, fechas, situaciones, conversaciones y actitudes propias y ajenas, que para algunos, les resulta doloroso recordar. Todos sabemos lo oprobioso de aquellos sistemas represivo y lo difícil que era el trabajo clandestino y los peligros que representaba guardar materiales. Muchos fueron destruidos a conciencia pero algunos existen en manos de algunos que pudieron resguardarlos. La tarea necesaria es buscarlos para darle un uso colectivo. Recordar y dar testimonios de hechos, rememorar anécdotas o alguna frase contundente de algún compañero o compañera y que esté ahí, en la memoria, es de gran utilidad para este proyecto, porque ayuda a estructurar el cuerpo y sustancia de pasajes de esa historia nuestra que merece ser escrita y legada a las futuras generaciones.
A menudo cuando revisamos los textos de historia de los niños de primaria o de bachillerato, podemos ver que no recogen absolutamente nada de los inmensos esfuerzos hechos por las revolucionarias y revolucionarias de esa época. Otras publicaciones o programas audiovisuales, en su mayoría, cuando mencionan estos temas es para denigrar o tergiversar. Para muchos autores es como si en esa etapa ninguno de esos hechos hubiesen ocurrido y en nuestro país no hubiese pasado nada desde la época de la independencia. Esa es otra forma de muerte, la peor de todas. Por tanto, ante eso, es necesario recopilar cuanto podamos de esa memoria colectiva y difundirla a través de cualquier medio.
A los sobrevivientes, a quienes fueron protagonistas o testigos. A cuantos estuvimos involucrados, en algunas luchas de aquella etapa y permanecemos fieles a esos principios, nos queda el compromiso de recoger en algunas cuartillas reflexiones, opiniones, anécdotas, etc. Y contar los recuerdos de la labor revolucionaria de quienes llenos de sueños quedaron en los caminos de la patria. Es lo mínimo que debemos hacer. Es nuestro deber. De otro modo, la historia de la lucha| revolucionaria de los 60, 70, 80 y 90. seguirá siendo ignorada, incompleta ó tergiversada. O contada por otros que no tienen las mismas vivencias de quienes allí estuvieron. Quedan pues, invitados a enviar cualquier material que consideren importante para este trabajo.
Con cordiales saludos,


La Fundación Américo Silva, expresa su contundente rechazo a las recientes medidas intervencionistas y genocidas anunciadas por el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, George W. Bush en contra del pueblo cubano. Ese plan inhumano constituye una muestra más de la corrosiva política del imperialismo norteamericano en abierta y descarada violación de principios fundamentales como el derecho a la vida y a la libre autodeterminación de los pueblos.
Esta nueva avanzada terrorista en contra de Cuba es una agresión a todos las mujeres y hombres de este continente, incluyendo al propio pueblo norteamericano cuyos derechos también son violados con las anunciadas medidas. Los pueblos del mundo, deben saber que el mantenimiento y agudización del embargo en contra de Cuba es un acto criminal. Un absurdo histórico que la humanidad completa está en el deber de rechazar. Lo contrario sería aceptar el collar de esclavitud que pretende imponer al mundo el decadente imperialismo norteamericano.
Hay que denunciar también que esta agresión es parte de la estrategia neoesclavista norteamericana para frenar el gran esfuerzo de liberación que actualmente protagonizan los pueblos latinoamericanos y que cada día se extiende más y más. En su mentalidad retrógrada la administración Bush piensa que aniquilando a Cuba detendrá a todos los movimientos revolucionarios emergentes en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil y demás países latinoamericanos . Cuba es vanguardia y así se mantendrá pues los avances y aportes históricos de un pueblo como el cubano no son nimiedades que de un día a otro se puedan silenciar. Mucho menos se intimidarán las voces de millones de latinoamericanos resueltos a derrotar la subyugación y la miseria.
Día a día los latinoamericanos tenemos más claro que el objetivo de los imperialistas es esclavizar. Durante años hemos sufrido sus herramientas de terror y dominación: cepos, cadenas, mutilaciones, deuda externa, dependencia tecnológica, difamaciones, bombardeos, intervenciones, entre muchas más. El embargo es sólo otra que además de ahogar a pueblos completos, incluyendo niñas y niños, también sirve para ejemplificar cuanto sufrirá quien intente rechazar al imperio. Las actuales medidas de Bush buscan cumplir ese doble objetivo: acabar con Cuba y extender el temor por toda latinoamérica. El mensaje es simple, cuantos pretendan autodeterminar su destino serán plagados de miseria, hambre y guerra. Quienes ayuden a Cuba sufrirán similares consecuencias. Por eso esta afrenta es directa en contra de todos los pueblos del mundo, un embargo global que exige respuestas en igual dimensión.
Al heroico pueblo cubano manifestamos nuestra admiración. Su temple, resistencia e inteligencia, una vez más está puesta a prueba y seguros estamos de la victoria. Vaya a cada hogar cubano el aliento y la solidaridad del pueblo venezolano. Hasta la victoria siempre.
Patria, Socialismo o Muerte.
Venceremos.
Fundación Américo Silva